Siguen las fiestas patronales en septiembre, el fin de
semana pasado las de Sant Adrià, y aunque la feria ha notado la crisis y era bien
cutrecilla, Tocito está en esa edad en que sólo ver como abren una caravana
llena de algodón de azúcar ya produce una tremenda fascinación, se lo pasó muy
bien. Lo mejor fue subir con él a las atracciones (nos dejaban acompañarlos
gratis en casi todas), ¡hay que ver cómo le gustan! En el tren de la bruja
había niños de 4 y 5 años diciendo que se querían bajar porque tenían miedo y
Tanis encantado y sonriente de emoción. También ganamos un peluche en las
casetas de tiro, merendamos helado hasta hartarnos y le compramos a Tanis una
pistola de burbujas, una tarde divertida ^^.



