sábado, 16 de julio de 2011

No puedo pasar!

Cual Gandalf en Moria las barreras arquitectónicas se alzan a nuestro paso en cada esquina cuando nos decidimos a salir a ver mundo con el carrito. Barcelona y alrededores no pueden presumir de facilitar el tránsito de bebés y demás personas con movilidad reducida.
Es increíble como hasta hace pocos meses jamás había caído en la cuenta de lo poco práctico que es el ascensor que conecta por dentro las 3 plantas de la parada de metro de Universitat. No es muy grande, a pesar de la cantidad de personas que transitan la mayor parte del tiempo por allí, pero lo peor es que si deseas subir en él en la planta -1 (la de en medio), puedes empezar a criar malvas mientras ves subir y bajar la máquina delante de ti sin hacer amago alguno de parar. Cuando al fin se detiene lo hace cargada de gente joven y sin ningún problema de movilidad que por supuesto no desea bajarse en ese nivel; las puertas se cierran en tus frustradas narices y el ascensor continua, mientras tú y tu bebé llegáis tardísimo a dondequiera que fueseis.
Muchas paradas sin accesibilidad, puertas grandes estropeadas o incluso inexistentes y ausencia de personal que te facilite o autorice a pasar por otro sitio. También aceras con baches y muy inclinadas lateralmente.
En fin, una odisea!  Si queréis tener hijos, compraos un coche ;P
   

1 comentario:

  1. Deberia darles verguenza, el la parada de la renfe de hospitalet ni siquiera hay escaleras mecánicas !!

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